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Hágase el hábito de hablar con los niños sobre cómo se sienten

Hemos escrito antes sobre la importancia de que los niños puedan reconocer las emociones en sí mismos y en otras personas. Entre otras cosas, esto les ayuda a:

  • Llevarse bien con los demás
  • Manejar mejor sus propios sentimientos
  • Ser más resilientes

También es importante que los niños sepan hablar con sus papás u otros adultos que los cuidan sobre sus sentimientos. Esta es una manera saludable de manejar los sentimientos fuertes (en vez de actuar contra los demás o guardar los sentimientos dentro de sí). Y puede ser muy importante mientras van creciendo los niños porque durante los años preadolescentes y adolescentes, los cambios que suceden en los cerebros y los cuerpos de los niños pueden intensificar sus sentimientos. El poder hablar con adultos de confianza cuando sus emociones se empoderan de ellos aumenta la probabilidad de que un niño o una niña pueda hacer frente a sus sentimientos en maneras positivas. Entre más temprano empieza a hablar con sus hijos sobre sus sentimientos, más probable será que se vuelva un hábito que perdurará a lo largo de su adolescencia y hasta la edad adulta.  

Es común que los papás piensan que hablar con sus hijos sobre sus sentimientos puede ser torpe o “empeorar las cosas”. Pero hay maneras divertidas de establecer el hábito de compartir los sentimientos con sus hijos. Hay dos cosas a tener presentes:

  • Hablar a menudo sobre los sentimientos – esto les entrará en el hábito de conversar sobre las emociones
  • Hablar sobre los sentimientos aun cuando no son “grandes” – si pueden hablar sobre los sentimientos cotidianos, será más fácil hablar sobre las emociones “grandes” cuando surgen.

A continuación presentamos algunas formas de establecer el hábito de hablar con sus hijos sobre sus sentimientos. Con algunos ajustes, estos pueden servir para niños de cualquier edad, de los preescolares hasta los adolescentes.

  1. ¿Cómo está tu tiempo?: Esto puede ser una manera divertida y rápida de averiguar cómo están yendo las cosas para su hija o hijo. Pregúntele, Sí tu humor fuera el tiempo, ¿cómo sería?” Puede responder “hace sol” si se siente contento, o “tormenta eléctrica” si está enojado. Puede entrar aun más en la actividad preguntando cómo se prepararía para tal “pronóstico del tiempo”. Por ejemplo, si va a haber una tormenta, pregúntele qué podría hacer para que sea menos intensa, o dele sugerencias como tomar respiraciones profundas.
  2. Un gráfico de los sentimientos: Esto empieza como una manera visual que puede usar su hijo o hija para mostrar cómo se siente que puede ser más fácil para los niños que todavía no tienen todas las palabras para describir sus emociones. Luego puede preguntar cosas como, “¿Qué ha pasado para que hoy sientas [emoción del gráfico de sentimientos]?”.
  3. Reflejar los sentimientos de su hija o hijo: Otra manera de ayudar a los niños a empezar a hablar sobre los sentimientos puede ser decir algo como, “Te ves frustrada. ¿Será así?” Tendrá que prepararse con maneras de continuar la conversación si le dan una respuesta corta. Por ejemplo, si han dicho que no, podría decir algo como, “Mmmm. ¿Me puedes decir cómo te sientes?”. O, si ha nombrado correctamente su sentimiento podría preguntarle, “¿qué es lo que te ha hecho sentirte así?”.
  4. Altos y bajos: Pídale a su hijo o hija que le cuente la parte de su día que le hizo sentir mejor y luego la parte del día que no fue tan buena. Luego puede seguir con más preguntas.
  5. Modelar hablar sobre sus sentimientos.  Cuéntele a su hija o hijo cómo se siente usted, cómo le fue el día, o qué le hizo sentirse de una determinada manera. De esta manera, aprenderán a hablar sobre los sentimientos y pueden sentirse más dispuestos a compartir sus propios sentimientos.

Esperamos que estas ideas les sirvan para iniciar las conversaciones sobre los sentimientos. Como muchas otras habilidades, el hablar sobre las emociones, se vuelve más fácil con la práctica. Y es un hábito que creará las condiciones para que los niños desarrollen relaciones sanas, apoyo social, y mejor salud mental.

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